Artículos sobre arte

Dibujar al natural: Parte 2

¿Cómo evolucionar poniendo obstáculos a nuestra mente?

Dibujar con la mano izquierda

Hace dos artículos expliqué las razones por las cuales me parece tan importante dibujar al natural como fuente de aprendizaje. No obstante, en este caso quiero ampliar esa información y, a partir del propio ejercicio de dibujar al natural, introducir algunas variantes para aprender cómo son las cosas y además experimentar con nuevos lenguajes.

En 2004, cuando estaba terminando mis estudios de ilustración en la Escuela Massana de Barcelona, decidimos con el tutor que me evaluaba el proyecto final que éste podría ser un cuaderno de viaje. Él había visto los cuadernos de mis viajes a Centroamérica y a la Índia y le habían interesado por la explicación detallada que ofrecían del viaje. Nos llamaba la atención esa posibilidad documentalista o periodística que tiene el dibujo al natural, como en el caso de los dibujos que siguen, dos apuntes del viaje a la Índia que acababa de realizar.

Después de dar algunas vueltas, quedamos en hacer un cuaderno de viaje orientado hacia el fenómeno de la inmigración vivido a pie de calle. Pero el asunto que quiero destacar, más allá del tema, es la técnica. Mi tutor me dijo que la realidad que ofrecía en esos dibujos al natural de los viajes era muy realista, casi fotográfica, hasta el punto de parecer estática o carente de emociones. Me dijo que quizá me faltaba personalizarla un poco. Y la verdad era que casi todo hasta ese momento eran líneas finas hechas directamente con pilot, cuando lo que vemos se puede representar de infinitas otras maneras aparte de esa (aunque es cierto que esa es la que más te puede ayudar a mejorar en dibujo a mano alzada). Para lo que yo iba a hacer, que era un trabajo con un componente emocional bastante fuerte (la vida en la calle de personas sin recursos) necesitábamos algo más de distorsión, de movimiento y de contrastes. Así que me puse a hacer pruebas con rotuladores rotos y otros rotuladores de punta muy gruesa. También pensé en la posibilidad de dibujar con la otra mano a ver qué pasaba y, ni corto ni perezoso, me puse a dibujar con la mano izquierda.

El resultado, como se puede en los dibujos sobre estas líneas, no tenía nada que ver. Mientras dibujaba con la mano izquierda sentía que quería hacerlo bien a toda costa pero que era prácticamente imposible: Los trazos se torcían cada dos por tres y eran un poco grotescos, aunque el resultado me gustaba, justamente porque me llegaba más a las emociones y al corazón y menos a la razón como hasta ese momento. También notaba que estaba trabajando desde otro lugar, y es que al cambiar de mano estaba trabajando con el hemisferio derecho del cerebro, que no tiene nada que ver con la parte racional y analítica del hemisferio izquierdo. Trabajaba desde un lugar que al parecer tiene más que ver con las emociones, con el sentir directo. Y así me parecía.

Hice todo ese trabajo con la mano izquierda, con más de 50 ilustraciones, todas ellas con una primera capa en rotuladores negros hecha en la calle, y una segunda capa realizada en gouache a posteriori y mezclada con la primera por ordenador. El trabajo fue puntuado con la máxima nota y al cabo de dos años fue publicado por la editorial TABELARIA con el título De Barcelona al Món (De Barcelona al Mundo).

Ilustraciones para adultos en el libro De Barcelona al Món, con textos de Pau Mota. Illustrations for adults in the book From Barcelona to the World, with Pau Mota as a writer

De Barcelona al Món. Un cuaderno de viaje sobre la inmigración en Barcelona dibujado íntegramente con la mano izquierda. Fue el proyecto final de ilustración en la Escuela Massana. Puntuado con una Matrícula de Honor en 2005 por el jurado de la escuela. Publicado en 2007 por la editorial Tabelaria.

 

Ilustraciones para adultos en el libro De Barcelona al Món, con textos de Pau Mota. Illustrations for adults in the book From Barcelona to the World, with Pau Mota as a writer

En este caso, una escena del racismo que vi en directo en la Vila Olímpica y que forma parte de este paseo que nos explica el libro. Al atardecer, los chicos del fondo al lado del taxi insultaron a la chica a la derecha del dibujo. Por tener la piel de un color diferente al de ellos y por parecer vagabunda. Así de fácil, y así de estúpido. Después de su aportación, gracias a Dios los dos chicos se fueron y la chica se sentó en el banco en el que yo estaba y charlamos un rato. No recuerdo muy bien sus palabras (tengo que releer mi propio libro) pero fue muy agradable. Cada persona es un mundo de posibilidades.

 

Ilustraciones para adultos en el libro De Barcelona al Món, con textos de Pau Mota. Illustrations for adults in the book From Barcelona to the World, with Pau Mota as a writer

Dibujo de unos músicos búlgaros tocando una fantástica música al lado del Corte Inglés de Plaza Catalunya. Igual que en el caso anterior, después de tocar el tema vinieron a hablar conmigo y, aunque no hablaban castellano ni yo búlgaro, nos entendimos perfectamente: les encantaron mis dibujos y me dejaron un cartón para que no estuviera yo sentado directamente en el suelo. 

Así que, por la experiencia y por la posibilidad que tuve de avanzar hacia otro lenguaje nuevo, más expresivo y contundente, no puedo hacer otra cosa que recomendar esta técnica.

Si eres ilustrador o pintor y has tenido una experiencia similar con ésta u otra técnica la verdad es que me encantará escuchar tus palabras.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s