Entrevistas

Entrevista a Ramón S. Viñas, creador de Objetivo Arte

Nacido en Montesquiu (Barcelona) y dedicado al arte como escultor durante 30 años, Ramón S. Viñas dirigió una galería y trabajó en prensa como periodista y dibujante durante una década.

Desde hace unos años gestiona la plataforma Objetivo Arte, dedicada a ayudar a los artistas a vivir de su vocación ofreciéndoles todo tipo de recursos y conocimientos, la gran mayoría de ellos gratuitos y a la vez desconocidos para cualquier artista que está en sus primeros años abriéndose camino en el mercado.

 

Miquel Cazaña: Ramón, cuéntanos un poco sobre ti y tu recorrido artístico. ¿Cómo fueron tus inicios?

Ramón S. Viñas: Mi formación fue en el campo de las Artes Plásticas y la Publicidad.Me inicié profesionalmente como dibujante y como diagramador de periódico, realizando la mayor parte de esta actividad en la prensa tinerfeña, aunque también en algunos medios peninsulares.
Durante varios años también trabajé como redactor, principalmente de temas culturales.
Dirigí una galería de arte y me entusiasme con la escultura al asistir a un taller de modelado.
A partir de ahí, cambió mi vida. A los 35 años dejé el periódico y la galería. Me trasladé a Granada y durante 30 años he vivido exclusivamente de, por y para la escultura.

M.C. ¿Por qué rama artística te has movido? ¿Dónde podemos ver tus trabajos?

R.V. Desde una libre interpretación, siempre he trabajado dentro del campo figurativo.
En lo que se refiere a la obra personal, en mi trabajo escultórico ha estado presente la preocupación por lo estético y por una conceptualidad etérea del ser humano.
Al principio, mostraba mi trabajo a través de exposiciones en galerias de arte e instituciones. En los últimos 20 años, he trabajado exclusivamente por encargo.
Mi obra figura en colecciones privadas, iglesias y espacios públicos.

foto-ramon

 

M.C. ¿Y en cuánto a tu labor cómo galerista? ¿Cómo decidiste dar este salto?

R.V.  En la década de los ochenta, me ocupé en prensa de una sección semanal dedicada a exposiciones y artistas y diariamente de temas culturales.
Paralelamente a estas actividades, se me ofreció regentar la galería de arte “Círculo XII”, de Santa Cruz de Tenerife. Durante seis años me ocupé de dirigir esta galería, en la que se expuso una amplia programación de artistas isleños y peninsulares, creando una estrecha vinculación con varios miembros de la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña por la relevancia que tenía esta modalidad artística en las islas. La programación de la galería se alternaba a lo largo del curso con exposiciones de diferentes tendencias, con la finalidad de mostrar al público el mayor número posible de expresiones artísticas.  

 

M.C. Y, finalmente, te encontramos en Objetivo Arte, una magnífica plataforma en la que se deduce estar leyendo a alguien con mucho bagaje a sus espaldas en el mundo del arte. ¿Este proyecto surgió de tu experiencia como galerista? ¿Qué te llevó a ayudar a otros artistas a emprender este camino?

R.V.  Siempre he tenido vigente mi inquietud por el periodismo cultural y desde el año 1998 que empecé con un portal de arte ( Gestión de Arte, posteriormente Arte y Mercado) he tenido presencia en internet divulgando el microambiente del arte, bien sea desde la estructura de mercado o desde la perspectiva del artista.

Como son temas que me apasionan y me he ocupado durante años de que estuvieran presente en mi vida profesional,  en Objetivo Arte hablo principalmente de cuáles son las oportunidades para lograr vivir del arte, de los inconvenientes que hay que superar, de la relación que existe entre el artista y la sociedad, de las trabas que se pone uno mismo y  de las que se encuentra al decidirse a ser autónomo, de la relación del artista con la Administración,  también de las posibilidades de la venta online y del blogging en general.

Escribo en el blog porque me gusta compartir y si lo que cuento puede ayudar a alguien en su trayectoria artística me satisface. Son años de experiencia de tener que ingeniárselas para poder vivir exclusivamente del arte y lo cuento en Objetivo Arte, aunque puede que no sea aceptado por todo el mundo. Sin embargo, en algún  momento, son situaciones por las que hay que pasar o actitudes que hay que adoptar para salir adelante.

Me gusta interactuar conociendo la opinión de otros compañeros y el blog me lo permite.


M.C.
  Leyendo Objetivo Arte, uno de los aspectos que se remontan a menudo y en los que me he sentido más identificado es en de la búsqueda de la libertad y de vivir la vida que deseas, y no la que te dicta tu entorno o la que se espera de ti. ¿Hasta qué punto te recompensó lanzarte al arte y seguir lo que te guiaba el corazón? ¿Alguna vez piensas cómo habría sido todo si hubieras continuado en ese trabajo aburrido hasta hoy?

R.V. Todo tiene su precio. En su momento cambié la estabilidad y seguridad profesional que tenía por algo incierto que era dedicarme por completo a la escultura. Una familia dependía de mí y decidí empezar de cero con un trabajo nuevo, en un sitio diferente y con un mercado por hacer. Difícil decisión.

Quería disponer de mi tiempo las veinticuatro horas del día, sin estar sujeto a horarios y tener la libertad de crear. Esta independencia pasa factura y debes saber administrarla porque puedes terminar siendo esclavo de tu propia libertad. Hay gastos fijos a los que hay que hacer frente y tienes una responsabilidad por un trabajo con ingresos inestables. Un mes te va bien y el próximo fatal. Debes saber administrar muy bien los tiempos y los recursos.

Para vivir del arte debes tantear todas las posibilidades que el mercado te ofrece con la fórmula “prueba-error” e ir ajustando la experiencia. No hay que tenerle miedo al fracaso, porque de los peores errores se han creado éxitos indiscutibles.

Con mi trabajo como escultor he tenido muchas satisfacciones, tanto a nivel artístico como personal. De nada sirve pensar como me habría ido de continuar con el trabajo que tenía. Tomé hace treinta años una decisión y lo hice con todas las consecuencias. Ahora, con la perspectiva de los años, puedo decir que no me ha ido mal.

Se me pasan los días sin darme cuenta. Disfruto con lo que hago y cada día me veo inmerso en nuevas ideas y proyectos que me ilusionan como al principio.

 

M.C.  Otra cosa que me gusta mucho de Objetivo arte es la voluntad por no dejar flecos sueltos y abordar temas tan variados como los miedos que nos esperan al empezar, los intermediarios en el mercado, la venta online, las formas de exponer, el hacer un blog o el material indispensable que uno debe tener. ¿Qué es en lo que a ti te parece que hay que dar más prioridad o qué es lo que fue más determinante abordar en tu camino?

R.V. Los principios no son fáciles. Tuve que trabajar tanto en el taller como promocionando mi obra, hasta que conseguí un hueco en el mercado y logré una clientela, más o menos, estable.

Es muy importante ser perseverante y confiar en lo que haces. El trabajo bien hecho es la mejor garantía para tener éxito. El camino está lleno de obstáculos. Dedicarte plenamente a tu carrera artística requiere de autoestima, constancia y determinación para conseguir el objetivo que te hayas propuesto.

Debes tantear todas las posibilidades que el mercado te ofrece con la fórmula “prueba-error” e ir ajustando la experiencia. No hay que tenerle miedo al fracaso, porque de los peores errores se han creado éxitos indiscutibles.

La finalidad es poder vivir de tu creatividad sin sobresaltos. Hay que estudiar las posibilidades de mercado y descubrir que es lo que uno puede ofrecer para marcar la diferencia o para lo que realmente está dotado, en base a una técnica, temática, formato o nicho de mercado.

 

foto-ramon2

M.C.  Es curioso porque, leyendo Objetivo Arte, veo que se le da cierta importancia a exponer en galerías pero a la vez todo va dirigido a que el artista desarrolle por su cuenta todas las habilidades que antes hacia el galerista. ¿El galerista como único promotor y sustento del artista ha desaparecido del todo?

R.V. El mercado de arte está cambiando. Las galerías de arte ya no tienen el volumen de negocio y el protagonismo que ostentaban hasta ahora. Sin embargo, para el artista, la relación con las galerías sigue siendo necesaria para que pueda canalizar a través de ellas la difusión de su obra. Regulan el mercado y dan credibilidad al artista, promocionando, difundiendo y comercializando su obra.

Por otra parte, el artista tiene hoy en día a su alcance unas posibilidades inmensas que le ofrecen las nuevas tecnologías. Internet significa un escaparate para su trabajo a nivel global disponible las veinticuatro horas del día. Debe saber aprovechar esta oportunidad porque le permite difundir y vender su obra directamente en un mercado online sin fronteras. Asimismo, el artista que utiliza las nuevas tecnologías depende menos de los canales tradicionales de comercialización y, cada vez más, promueve su trabajo y afianza su marca personal en un circuito más amplio.

 

M.C. En todos estos años habrás visto cambiar mucho el mundo del arte. Sin embargo, hoy día todavía esperamos que las respuestas y las oportunidades vengan de fuera cuando en realidad nosotros tenemos que ser un motor que impulsa el exterior con sus propuestas. ¿Te parece que ese es un asunto generacional que va cambiando con los jóvenes, o ves que los nuevos artistas todavía esperan un marchante que les proporcione contactos y les conduzca al éxito?

R.V. Lo ideal seria poderse dedicar por completo a crear y dejar que otros se ocuparan de la comercialización de la obra. No siempre se consigue. El artista emergente debe saber como desdoblarse entre artista y empresario. Debe tener en cuenta los contextos en los que se desarrolla el arte actualmente y los cambios que se están produciendo en las estructuras del mercado, producción, promoción y difusión.

El mundo del arte está cambiando, tanto en su estructura comercial como en la aparición de nuevas modalidades artísticas, y el rol del artista ahora es otro al que tradicionalmente conocíamos.

El artista tiene que ganarse la vida dignamente con su trabajo igual que los profesionales autónomos de otras especialidades y ello significa tener que actuar también empresarialmente.

 

M.C. Qué podemos esperar en el horizonte de Objetivo Arte. ¿Qué nuevos retos te esperan, Ramón?

R.V. Igual que los miedos son muchos y hay que afrontarlos para superarlos, las dudas que se le presentan a cualquier creativo son constantes y hay que resolverlas. Hablando de ellas y compartiendo experiencias podemos ayudar a otros artistas. El capítulo de la comercialización es el que más interés despierta y en Objetivo Arte me ocupo de aportar información desde diversos enfoques.

Ayudando a los demás, se ayuda uno mismo. Mi reto actual es seguir haciendo lo que me gusta. Disfruto escribiendo en el blog y trabajando en el taller. Si el contenido de Objetivo Arte sirve de ayuda o de orientación profesional a otros compañeros es una satisfacción para mí escribir cada día. Entrar en el taller cada mañana es encontrarse con la ilusión de lo que un día fue un sueño y hoy es una realidad: vivir dignamente del arte.

Anuncios
Artículos sobre arte

¿Cómo gestionar tus finanzas para vivir del arte? Cuarta parte: Inversión

 

 

4. Inversión

Siempre se dice que hay dos tipos de problema con el dinero. Tener mucho o tener poco. Muchas personas temen tener mucho y que eso las pervierta y las convierta en algo que, teniendo poco o lo justo, no son. Pero lo cierto es que el dinero es neutral y sólo refleja lo que uno ya es. Por lo tanto, si se genera de forma consciente, también se gasta de forma prudente y consciente. En este mundo hay demasiadas cosas que mejorar como para que el exceso de dinero sea un problema. Está claro que se puede gastar de manera egoísta, caprichosa y perjudicial para el planeta, pero también se puede destinar a causas que ayuden a transformar el mundo y mejoren la vida de otras personas y del propio planeta.

Mientras vamos pensando qué haremos con nuestro problema de exceso de dinero, podemos ir cambiando nuestra mentalidad y pensando en nuevas maneras de reducir gastos y en nuevas maneras de generar ingresos.

La verdad es que de entrada la inversión se puede interpretar de muchas maneras. No todo es coger el dinero ahorrado y meterlo en algún lugar. Hay mucha gente que reúne algunos miles de euros y piensan que deben invertirlo en algo que les rente enseguida y puedan ganar más. Sinceramente, creo que hay que conocer muy bien el terreno en el que se entra y no fiarse del primer cuento de la lechera que llegue a nuestros oídos. En la bolsa, por ejemplo, a mí no se me ocurriría invertir porque es un terreno en el que tengo nula experiencia y lo más probable es que perdiera dinero. Seguro que compraría bien de precio, pero me costaría saber cuando tengo que salir o vender las acciones y al final la pifiaría a base de bien.

Si no fuera porque tenemos un negocio propio y nuestro negocio es lo que principalmente necesita inversión, lo más lógico es que un amante de la pintura invierta en arte. Total, ya somos nosotros mismos los que promovemos el mercado a prácticamente todos los niveles. Cuadros de pintores que están más avanzados que nosotros nos pueden rentar mucho en cuanto a aprendizaje cada vez que los vemos. Y sin embargo, no necesariamente han de ser cuadros caros. A menudo me miro catálogos de subastas y no entiendo cómo según qué cuadros salen a los precios que salen. Es un mundo loco, donde la calidad de una obra muchas veces no va de la mano con el precio de la misma si no con la “marca” del artista, lo cuál significa que es posible comprar un cuadro bueno e inspirador y bien de precio. 

brushes-3129361_1280

Pero, más allá de esto, creo sinceramente que la prioridad para avanzar económicamente tiene que ser invertir en nuestro propio negocio. Al principio no se necesitará mucho dinero, pero hay que invertir en pinturas y pinceles de alta calidad, buenos marcos, buena cámara para hacer fotos a los cuadros, así como tablet grande para enseñar los cuadros a los nuevos contactos que vamos haciendo. Más adelante, contando con más experiencia profesional y con fondos para invertir con más ceros (yo creo que por lo menos hay que dedicar otro 10% de lo que ganemos a inversión), se puede invertir en exposiciones en el extranjero, en un estudio más grande, en catálogos, etc.

Hay que estudiar y valorar siempre que sean inversiones rentables. Por ejemplo, hoy en día, pagar 50.000 euros para un anuncio en un gran periódico puede dar la impresión de que será una gran acción de consecuencias imprevisibles pero hay bastantes números de que sea tirar el dinero y que no nos conduzca a nada. Un anuncio en un gran periódico no me parece muy inteligente para pequeñas e incluso medianas empresas en estos momentos. Está demostrado que la gente no retiene la información de estos anuncios y que además en el caso de grandes periódicos estatales como El País o El Mundo los anuncios van dirigidos a un público muy general, cuando nosotros necesitamos especialización. 
Básicamente los anuncios en estos periódicos los continúan contratando las empresas tirando a grandes, que tienen una gran partida destinada a publicidad. Son empresas que ya estamos acostumbrados a ver y reconocer en los periódicos (sus anuncios son sencillamente como recordatorios): grandes clubes de fútbol, telefonía móvil, Coca-cola, etc. 

En términos de inversión publicitaria para aparecer en medios, nos será mucho más eficaz y barato aprender a escribir notas de prensa, enviarlas a periodistas especializados en arte y que nuestras exposiciones aparezcan como noticia acompañada de reportaje a poder ser. E incluso al principio dirigirnos a medios algo más locales o más especializados puede resultar más eficaz. Segmentar nuestro público es bueno ya que vamos hacia un mundo cada vez más especializado. De hecho, es lo que sucede en los anuncios de facebook y funciona; ahí puedes hacer bastantes contactos invirtiendo poco, y elegir muy bien cuál es tu público objetivo. Todos vamos absolutamente desbordados de estímulos, y si no vamos a buscar al público adecuado nuestra noticia o anuncio pasará desapercibido. Aún y así, en cuánto a medios convencionales yo suelo salir en periódicos y televisiones y debo confesar que ello no me ha reportado más ventas de forma directa. Es un altavoz interesante, pero lo más eficaz es invertir tiempo en descubrir salas de exposición con afluencia de gente y estar en las exposiciones que uno organiza conociendo a las personas interesadas en los cuadros.
Aún y así, creo que es interesante y añade profesionalidad y visibilidad el hecho de aparecer en los medios y compartirlo. En algunos artículos posteriores hablaré sobre cómo escribir notas de prensa.

Cada uno deberá valorar en qué invertir según su momento profesional y según sus necesidades, aunque creo que es importante que se trate de inversiones que vayan directamente relacionadas a mejoras en el propio negocio: material, catálogos.

Por otro lado, hay muchas más cosas que se pueden invertir a parte de dinero, cosas que nos pueden retornar muchos más beneficios de los que nos imaginamos y a otros niveles más allá del dinero. Como por ejemplo…

Inversión de tiempo

Muchas veces no se necesita dinero para invertir y aumentar ingresos. De hecho, yo soy bastante partidario de invertir tiempo más que dinero y he logrado avanzar mucho gracias a una continúa formación que me proporciona todo lo que necesito en distintos campos (formación en oratoria, formación en comunicación, formación en comunicación con medios, formación en finanzas… Entre otras). La formación es inversión. Dedicar tiempo a mejorar una técnica pictórica es inversión. Es algo que repercutirá positivamente en tu trabajo y hará que el mismo gane más valor, puesto que será más apreciado por los demás una vez se reflejen las mejoras en las obras. Incluso, invertir tiempo en conocer nuevas personas es probablemente la mejor inversión de todas. Si les gusta el arte o tienen el gusanillo de conocer más sobre este mundo, tienes a alguien que potencialmente te podrá ayudar a muchos niveles, no solamente adquiriendo obra tuya; hablando de ti a terceros, recomendándote lugares para exponer, proporcionándote materiales, etc.

En el quinto y último capítulo de esta serie sobre finanzas, veremos algunas maneras de invertir tiempo para generar nuevas y variadas fuentes de ingresos.

 

Artículos sobre arte

¿Cómo gestionar tus finanzas para vivir del arte? Segunda parte: Implementar el ahorro

2. Implementar el ahorro

En el artículo anterior hablamos de las tablas de Excel en las que anotaremos los ingresos y los gastos de cada mes. Con lo cuál a final de año podemos hacer estadísticas con gráficos y ver en qué se consume más y en qué menos, cuál es la media de gasto en cada sección y miles de cosas más, y ver así en qué aspectos podemos introducir cambios.

De todas formas, para revertir la precariedad económica o, si más no, la sugestión o el sufrimiento por el tema económico, la otra acción más recomendable que se puede llevar a cabo desde el principio es el ahorro.

Si os fijáis, cuando no tenemos nada en nuestra cuenta corriente o tenemos lo justo para salir del paso, la preocupación y la consiguiente sensación de estar con el agua al cuello suele ser trending topic en nuestro coco. Si no es así, ya tenemos mucho ganado para ser emprendedores porque querrá decir que tenemos una alta tolerancia al riesgo. Si por el contrario nos preocupa y nos angustia ir con lo puesto y no saber de dónde saldrá nuestro próximo euro, es porque la indicación que en realidad le mandamos a nuestra mente al ir al cajero o al pagar cualquier cosa es que de eso (dinero) hay lo justo justito.

Cuando no tenemos nada en nuestra cuenta corriente o tenemos lo justo para salir del paso, la preocupación por vivir bajo un puente suele ser trending topic en nuestra cabeza. Y eso nos agota mental y físicamente 

La clave creo que prácticamente todo el mundo la puede poner en práctica, y se trata de guardar un tanto por ciento de cada ingreso que recibamos. Habitualmente se recomienda guardar un 10% de todo lo que entre. Cobro 400 euros, guardo 40. Cobro 200, guardo 20. Cobro 1400, guardo 140. Y así siempre y sistemáticamente. Se puede guardar en otra cuenta exclusiva para el ahorro, o se puede guardar en otros lugares, o repartido. Pero debe ser un dinero para ir creando un excedente o un fondo de tranquilidad que no se tocará bajo ningún concepto salvo una emergencia de primera necesidad. En este sentido, hay quien recomienda que el colchón sirva para poder vivir sin trabajar seis meses, otros un año, otros dos años. Por eso, al principio, si uno combina un trabajo artístico freelance con otro que ni le va ni le viene (o directamente hace a disgusto), lo más lógico es que si puede guarde muchísimo más de un 10%, porque el tiempo que consumes en ese otro trabajo ya no volverá, así que por lo menos si guardas un porcentaje alto de lo que te paguen, será sustento que dejará de preocuparte después.

 

money-3097319_640
Fuente: Pixabay

 

A la larga, la sensación de urgencia va desapareciendo porque hemos creado un excedente de dinero, que al final es de lo que se trata. Ya seas empleado o freelance, no irás buscando trabajos o intentando vender tus cuadros de la misma forma si tienes 300 euros en el banco que si tienes 10.000, 20.000 o 50.000. En el primer caso, la sensación de urgencia estará muy presente y eso puede hacer sin duda que pierdas de vista que lo importante son las necesidades e inquietudes de tu cliente, no las tuyas.

¿Qué no se puede ahorrar un 10%? Pues un 5%. Realmente es más importante el hábito que la cantidad en sí.

Es verdad que en una situación con hijos, hipoteca a 40 años y 50 gastos más, cualquiera habla de ahorrar, pero creo firmemente que en cualquier caso todo esto es posible, que solo es una cuestión de voluntad  y de hábitos. Hábito de hacer las cuentas mensuales y repasar donde falta inversión y donde hay despilfarro, hábito de guardar a buen recaudo una parte de lo que se cobre, y algunos hábitos más que iremos viendo en estos capítulos dedicados a finanzas.

Al final, más allá de los sistemas y de los hábitos, lo más importante estés en la situación que estés es escucharte a ti mismo y atender aquello que tu alma te reclama que hagas. Siempre puedes dedicar un tiempo al arte o a cualquier otra actividad o don que tengas, aquello que tanto te llena y que ahora está en el baúl de los recuerdos. Así como también creo sinceramente que cualquiera puede dedicar un poco de tiempo a estudiar su economía y estudiar también variables que aplicar para disponer de más tiempo y dedicarlo a su pasión.

Con el dinero ganas tiempo puesto que no necesitas consumir tiempo trabajando en otra cosa que te gusta mucho menos. Y el tiempo es oro, como decía aquél programa de tv, puesto que teniendo tiempo puedes seguir pintando y avanzar. Recordemos aquello que se dice de que se necesitan unas 10.000 horas o 7 años de experiencia para desarrollarse como profesional en cualquier campo.

Con el dinero ganas tiempo puesto que no necesitas consumir tiempo trabajando en otra cosa que te gusta mucho menos.

En cualquier caso, seas artista o no, si tienes menos de 55 años el ahorro te va a venir fenomenal para cualquier emergencia o incluso para retirarte. En muy pocos años (y ya ahora), y como consecuencia de ser el segundo país más envejecido del mundo después de Japón, en España habrá mucha gente jubilada y poca gente cotizando, y entre eso y que la hucha de las pensiones está temblando a causa de la mala gestión que se ha hecho de la misma, no se augura un futuro muy prometedor a los de mi generación (1980), así como a los anteriores o a los posteriores. No digo que no haya que apostar por este sistema, ni dejar de luchar por él introduciendo las mejoras necesarias, todo lo contrario. Pero sí creo que podemos mirar hacia el negocio que tenemos entre manos y ver de qué opciones complementarias disponemos a partir de nuestra mente y de nuestra imaginación. A partir del capítulo siguiente llegan algunas variables (las que he aprendido o descubierto hasta la fecha) que nos pueden ayudar a avanzar más deprisa.

Entrevistas

Entrevista de Laura Cornadó a Miquel Cazaña: Primera Parte

Hace un año me entrevistó desde Catalunya la estudiante de Bachillerato Laura Cornadó a raíz de su trabajo de final de ciclo en el que, con la simple curiosidad del que quiere aprender más sobre algo (en este caso, de arte), entrevistó a 22 artistas. Su trabajo ha sido presentado hace pocas semanas y se titula ARTISTA. Espero que antes o después lo publique o se publique en algún lugar porque desde luego es un trabajo coral en el que podemos escuchar muchas voces distintas con experiencias distintas pero que al final dan un testimonio necesario y fresco sobre el sector. Allá va la primera parte de la entrevista que me hizo a mí:

  • Cómo fueron tus inicios en el mundo artístico?

    Mira, ahora mismo estoy empezando un blog en el que voy escribiendo toda esta experiencia para cualquier persona a la que le pueda servir, ya que pienso que es una cosa muy interesante y necesito ir escribiéndolo y ver si hay personas a las que les pueda interesar o ayudar.

    Realmente el mundo del arte está lleno de ideas, de tópicos, de humo… Y a medida que vas trabajando te vas dando cuenta de cuanto antes te saques todo esto de encima, antes podrás avanzar y hacer un camino normal, sin ideas, sin tópicos, sin frustraciones. Simplemente ir trabajando e ir contactando con la gente.

    Respecto a mis inicios, fueron por un lado con mucha emoción por todo lo que tenía ganas de transmitir y de demostrar, y por otro lado pues con cierta tensión, de nervios y de miedos también. Pero vaya, yo creo que cualquier persona que tenga talento y perseverancia puede dedicarse al arte.

  • ¿Cómo reaccionaron en casa cuando les dijiste que querías dedicarte al mundo del arte?

    Primero de todo tenemos que tener en cuenta que nuestros padres, los padres de los que queremos ser artistas, la mayoría de veces no tienen facilidad artística o no tienen esta inquietud profunda por expresarse e intentar ganarse la vida haciéndolo. Tampoco nadie nos enseña a tener un negocio propio. Lo vas haciendo por tu cuenta y riesgo. Pero es algo que por lo general da un pavor enorme. Más del 90% de las personas prefiere trabajar para otro y tener lo que parece un “sueldo fijo”.

    A partir de aquí, no podemos intentar depender ni apoyarnos especialmente en nuestra familia, si no que tenemos que intentar encontrar gente que nos comprenda, que haya vivido este camino y nos pueda dar consejos experimentados, que nos pueda ayudar de manera honesta.

    A pesar de todo, cuando empezamos con 18, 22, 25 años, lo que queremos es convencer a la gente con la decisión de nuestro estilo de vida y eso es lo más difícil y probablemente lo más absurdo. La gente tiene sus ideas establecidas y en general la gente sufre por ti y por tu porvenir. Lo que la mayoría quiere está preestablecido: entrar en un trabajo y tener un sueldo fijo. Entonces, cuando tú dices que lo que quieres es empezar una aventura particular porque te gusta mucho pintar, lo que suele pasar es que te miran como diciendo: “¿De verdad?”, y sin conocer lo más mínimo tu oficio te dicen que dedicarse al mundo del arte es muy inseguro, muy difícil… En la mayoría de los casos lo mejor es dar a esta respuesta relativa una importancia relativa. O, mejor aún, no intentar convencer a nadie de nada.

    Lo más importante es que aquellos que quieren ser artistas vayan hasta el final con este propósito, teniéndolo interiormente cristalino y estando sólidos como una roca

  • ¿Cómo crees que se considera al artista actualmente?

    Pienso que el artista se va labrando con los años y que el público, en gran medida, responde a lo que él les ofrece. Esto pasa con el mundo del arte y con el resto de profesiones. Por ejemplo un científico recibirá lo mismo que él haya aportado a la ciencia. De esta manera, pienso que como artista es importante poder ofrecer cierta educación y formación, ofrecer claramente tu punto de vista y tu aportación personal, hoy en dia sobre todo mediante las redes sociales, para ir labrando una necesidad en tu público, que quizá en un primer momento no tienen demasiado claro lo que es el arte o para qué sirve, y así tienen la oportunidad de conocerlo de cerca y de saber más.

    Así pues, lo que hace falta es ir labrando y dando forma a la idea borrosa que la gente tiene del arte.

  • ¿Recibir una remuneración económica es un requisito para considerarse artista?

    Yo creo que sí. Aunque mucha gente te dirá que no, que ha habido artistas muy sólidos con una carrera fulgurante que han plasmado su gran talento sin recibir ingresos. Durante algunos años, conseguir vivir del arte, hacer mi jornada teniéndolo como fuente de ingresos principal, fue mi lucha.

  • Respecto a los artistas que consiguen vivir del arte, podríamos decir que la creación artística se convierte en su trabajo. ¿Es un trabajo a tiempo completo, de 24 horas, o es un trabajo de 8 horas?

    Sí, es un trabajo de 24 horas, ya que al menos a mí me resulta imposible desconectar. Por ejemplo, cuando paseo con mi chica o con otras personas, voy con una libreta de apuntes o bien haciendo fotografías con el móvil, ya que muchas veces ves cosas que te inspiran y necesitas captarlas de alguna manera más allá de la memoria.

    Así pues, creo que es un trabajo de 24 horas por más que la jornada sea de 8. Además, lo mejor de hacer una cosa que te llena de verdad es que no te importa dedicar más tiempo, al contrario, ya que hay un punto en el que deja de ser un trabajo para convertirse en una forma de vida. Incluso te apasiona tanto lo que haces que a veces cuesta encontrar el equilibrio entre trabajar y hacer otras cosas, como estar con la familia o hacer otras actividades que son buenas para tu equilibrio personal. Ir al cine, estar con amigos…

  • ¿Exponer es un requisito para considerarse artista?

    Creo que ahora mismo el concepto de exposición es muy amplio. Podríamos considerar que expone aquél que publica en Facebook, o que cuelga obras en una galería de arte en línea, o incluso, y pienso que el futuro irá cada vez más en esta dirección, podríamos considerar exposición el hecho de compartir a través de whatsapp los cuadros.

    IMG-20170623-WA0001
    Presentando la exposición “Destellos” En Civivox Mendillorri de Pamplona-Iruña. Junio de 2017.
  • ¿Qué criterios serían necesarios para considerarse artista?

    Creo que no soy nadie para definir eso. Para mí, un artista es aquél que vive del arte, en el sentido de que trabaja profesionalmente como artista y recibe una remuneración a cambio de ofrecer arte que le permite vivir. Aunque después ves algunos sujetos que cobran millones de dólares a sus coleccionistas “exclusivos” y sin embargo hacen obras que creo que no tienen nada de artístico. Por eso te digo, que el arte es un mundo muy nebuloso y lo más importante, como en todos los gremios, es que seamos honestos con nosotros mismos y con los demás para hacer de esta una profesión honesta y próspera.

  • ¿Cuál crees que es el objetivo al que aspira cualquier artista?

    Yo creo que el objetivo último tiene que ser poder desarrollarse completamente como artista, desarrollando todo el potencial hasta el punto máximo, ese que yo no conozco porque no he llegado al final en absoluto.
    Pienso que el objetivo es desarrollarse poco a poco pero sin pausa, viendo que hay diferencias entre una exposición y la anterior. Que con el tiempo son cada vez mejores. Poder ir evolucionando e ir tocando cada vez más la fibra de la gente, que vengan a tus inauguraciones, que se marchen a casa recordando tus cuadros, y sentir que eres útil para los demás.

  • ¿Piensas que la política y el arte están vinculados?

    Pienso que en Catalunya se podría crear una asociación que diera fuerza a los artistas para presionar a los gobiernos y conseguir que se hicieran más infraestructuras para los artistas en activo, ya que faltan.

    Por ejemplo, actualmente surgen muchas propuestas de micromecenaje que reflejan el hecho de que, aunque se hayan retirado muchas de las subvenciones y ayudas, la gente intenta confiar en propuestas alternativas y privadas, para garantizar la salida de algunos proyectos que antes podían ver la luz más fácilmente gracias a las ayudas de las instituciones.

    Lo que más mal sabe es que, tanto aquí en Catalunya como en el resto del territorio español, hay una gran cantidad de artistas con un talento brutal que, a causa de la falta de propuestas de educación, viabilidad o difusión, se tienen que dedicar a otras actividades, dejando de lado el hecho de pintar cuadros, es decir, vivir del arte, como una cosa secundaria.

    Así pues, creo que tenemos que luchar para que el arte tenga mucha más presencia en nuestro país.