Artículos sobre arte

¿Cómo gestionar tus finanzas para vivir del arte? Cuarta parte: Inversión

 

 

4. Inversión

Siempre se dice que hay dos tipos de problema con el dinero. Tener mucho o tener poco. Muchas personas temen tener mucho y que eso las pervierta y las convierta en algo que, teniendo poco o lo justo, no son. Pero lo cierto es que el dinero es neutral y sólo refleja lo que uno ya es. Por lo tanto, si se genera de forma consciente, también se gasta de forma prudente y consciente. En este mundo hay demasiadas cosas que mejorar como para que el exceso de dinero sea un problema. Está claro que se puede gastar de manera egoísta, caprichosa y perjudicial para el planeta, pero también se puede destinar a causas que ayuden a transformar el mundo y mejoren la vida de otras personas y del propio planeta.

Mientras vamos pensando qué haremos con nuestro problema de exceso de dinero, podemos ir cambiando nuestra mentalidad y pensando en nuevas maneras de reducir gastos y en nuevas maneras de generar ingresos.

La verdad es que de entrada la inversión se puede interpretar de muchas maneras. No todo es coger el dinero ahorrado y meterlo en algún lugar. Hay mucha gente que reúne algunos miles de euros y piensan que deben invertirlo en algo que les rente enseguida y puedan ganar más. Sinceramente, creo que hay que conocer muy bien el terreno en el que se entra y no fiarse del primer cuento de la lechera que llegue a nuestros oídos. En la bolsa, por ejemplo, a mí no se me ocurriría invertir porque es un terreno en el que tengo nula experiencia y lo más probable es que perdiera dinero. Seguro que compraría bien de precio, pero me costaría saber cuando tengo que salir o vender las acciones y al final la pifiaría a base de bien.

Si no fuera porque tenemos un negocio propio y nuestro negocio es lo que principalmente necesita inversión, lo más lógico es que un amante de la pintura invierta en arte. Total, ya somos nosotros mismos los que promovemos el mercado a prácticamente todos los niveles. Cuadros de pintores que están más avanzados que nosotros nos pueden rentar mucho en cuanto a aprendizaje cada vez que los vemos. Y sin embargo, no necesariamente han de ser cuadros caros. A menudo me miro catálogos de subastas y no entiendo cómo según qué cuadros salen a los precios que salen. Es un mundo loco, donde la calidad de una obra muchas veces no va de la mano con el precio de la misma si no con la “marca” del artista, lo cuál significa que es posible comprar un cuadro bueno e inspirador y bien de precio. 

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Pero, más allá de esto, creo sinceramente que la prioridad para avanzar económicamente tiene que ser invertir en nuestro propio negocio. Al principio no se necesitará mucho dinero, pero hay que invertir en pinturas y pinceles de alta calidad, buenos marcos, buena cámara para hacer fotos a los cuadros, así como tablet grande para enseñar los cuadros a los nuevos contactos que vamos haciendo. Más adelante, contando con más experiencia profesional y con fondos para invertir con más ceros (yo creo que por lo menos hay que dedicar otro 10% de lo que ganemos a inversión), se puede invertir en exposiciones en el extranjero, en un estudio más grande, en catálogos, etc.

Hay que estudiar y valorar siempre que sean inversiones rentables. Por ejemplo, hoy en día, pagar 50.000 euros para un anuncio en un gran periódico puede dar la impresión de que será una gran acción de consecuencias imprevisibles pero hay bastantes números de que sea tirar el dinero y que no nos conduzca a nada. Un anuncio en un gran periódico no me parece muy inteligente para pequeñas e incluso medianas empresas en estos momentos. Está demostrado que la gente no retiene la información de estos anuncios y que además en el caso de grandes periódicos estatales como El País o El Mundo los anuncios van dirigidos a un público muy general, cuando nosotros necesitamos especialización. 
Básicamente los anuncios en estos periódicos los continúan contratando las empresas tirando a grandes, que tienen una gran partida destinada a publicidad. Son empresas que ya estamos acostumbrados a ver y reconocer en los periódicos (sus anuncios son sencillamente como recordatorios): grandes clubes de fútbol, telefonía móvil, Coca-cola, etc. 

En términos de inversión publicitaria para aparecer en medios, nos será mucho más eficaz y barato aprender a escribir notas de prensa, enviarlas a periodistas especializados en arte y que nuestras exposiciones aparezcan como noticia acompañada de reportaje a poder ser. E incluso al principio dirigirnos a medios algo más locales o más especializados puede resultar más eficaz. Segmentar nuestro público es bueno ya que vamos hacia un mundo cada vez más especializado. De hecho, es lo que sucede en los anuncios de facebook y funciona; ahí puedes hacer bastantes contactos invirtiendo poco, y elegir muy bien cuál es tu público objetivo. Todos vamos absolutamente desbordados de estímulos, y si no vamos a buscar al público adecuado nuestra noticia o anuncio pasará desapercibido. Aún y así, en cuánto a medios convencionales yo suelo salir en periódicos y televisiones y debo confesar que ello no me ha reportado más ventas de forma directa. Es un altavoz interesante, pero lo más eficaz es invertir tiempo en descubrir salas de exposición con afluencia de gente y estar en las exposiciones que uno organiza conociendo a las personas interesadas en los cuadros.
Aún y así, creo que es interesante y añade profesionalidad y visibilidad el hecho de aparecer en los medios y compartirlo. En algunos artículos posteriores hablaré sobre cómo escribir notas de prensa.

Cada uno deberá valorar en qué invertir según su momento profesional y según sus necesidades, aunque creo que es importante que se trate de inversiones que vayan directamente relacionadas a mejoras en el propio negocio: material, catálogos.

Por otro lado, hay muchas más cosas que se pueden invertir a parte de dinero, cosas que nos pueden retornar muchos más beneficios de los que nos imaginamos y a otros niveles más allá del dinero. Como por ejemplo…

Inversión de tiempo

Muchas veces no se necesita dinero para invertir y aumentar ingresos. De hecho, yo soy bastante partidario de invertir tiempo más que dinero y he logrado avanzar mucho gracias a una continúa formación que me proporciona todo lo que necesito en distintos campos (formación en oratoria, formación en comunicación, formación en comunicación con medios, formación en finanzas… Entre otras). La formación es inversión. Dedicar tiempo a mejorar una técnica pictórica es inversión. Es algo que repercutirá positivamente en tu trabajo y hará que el mismo gane más valor, puesto que será más apreciado por los demás una vez se reflejen las mejoras en las obras. Incluso, invertir tiempo en conocer nuevas personas es probablemente la mejor inversión de todas. Si les gusta el arte o tienen el gusanillo de conocer más sobre este mundo, tienes a alguien que potencialmente te podrá ayudar a muchos niveles, no solamente adquiriendo obra tuya; hablando de ti a terceros, recomendándote lugares para exponer, proporcionándote materiales, etc.

En el quinto y último capítulo de esta serie sobre finanzas, veremos algunas maneras de invertir tiempo para generar nuevas y variadas fuentes de ingresos.

 

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¿Cómo gestionar tus finanzas para vivir del arte? Segunda parte: Implementar el ahorro

2. Implementar el ahorro

En el artículo anterior hablamos de las tablas de Excel en las que anotaremos los ingresos y los gastos de cada mes. Con lo cuál a final de año podemos hacer estadísticas con gráficos y ver en qué se consume más y en qué menos, cuál es la media de gasto en cada sección y miles de cosas más, y ver así en qué aspectos podemos introducir cambios.

De todas formas, para revertir la precariedad económica o, si más no, la sugestión o el sufrimiento por el tema económico, la otra acción más recomendable que se puede llevar a cabo desde el principio es el ahorro.

Si os fijáis, cuando no tenemos nada en nuestra cuenta corriente o tenemos lo justo para salir del paso, la preocupación y la consiguiente sensación de estar con el agua al cuello suele ser trending topic en nuestro coco. Si no es así, ya tenemos mucho ganado para ser emprendedores porque querrá decir que tenemos una alta tolerancia al riesgo. Si por el contrario nos preocupa y nos angustia ir con lo puesto y no saber de dónde saldrá nuestro próximo euro, es porque la indicación que en realidad le mandamos a nuestra mente al ir al cajero o al pagar cualquier cosa es que de eso (dinero) hay lo justo justito.

Cuando no tenemos nada en nuestra cuenta corriente o tenemos lo justo para salir del paso, la preocupación por vivir bajo un puente suele ser trending topic en nuestra cabeza. Y eso nos agota mental y físicamente 

La clave creo que prácticamente todo el mundo la puede poner en práctica, y se trata de guardar un tanto por ciento de cada ingreso que recibamos. Habitualmente se recomienda guardar un 10% de todo lo que entre. Cobro 400 euros, guardo 40. Cobro 200, guardo 20. Cobro 1400, guardo 140. Y así siempre y sistemáticamente. Se puede guardar en otra cuenta exclusiva para el ahorro, o se puede guardar en otros lugares, o repartido. Pero debe ser un dinero para ir creando un excedente o un fondo de tranquilidad que no se tocará bajo ningún concepto salvo una emergencia de primera necesidad. En este sentido, hay quien recomienda que el colchón sirva para poder vivir sin trabajar seis meses, otros un año, otros dos años. Por eso, al principio, si uno combina un trabajo artístico freelance con otro que ni le va ni le viene (o directamente hace a disgusto), lo más lógico es que si puede guarde muchísimo más de un 10%, porque el tiempo que consumes en ese otro trabajo ya no volverá, así que por lo menos si guardas un porcentaje alto de lo que te paguen, será sustento que dejará de preocuparte después.

 

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Fuente: Pixabay

 

A la larga, la sensación de urgencia va desapareciendo porque hemos creado un excedente de dinero, que al final es de lo que se trata. Ya seas empleado o freelance, no irás buscando trabajos o intentando vender tus cuadros de la misma forma si tienes 300 euros en el banco que si tienes 10.000, 20.000 o 50.000. En el primer caso, la sensación de urgencia estará muy presente y eso puede hacer sin duda que pierdas de vista que lo importante son las necesidades e inquietudes de tu cliente, no las tuyas.

¿Qué no se puede ahorrar un 10%? Pues un 5%. Realmente es más importante el hábito que la cantidad en sí.

Es verdad que en una situación con hijos, hipoteca a 40 años y 50 gastos más, cualquiera habla de ahorrar, pero creo firmemente que en cualquier caso todo esto es posible, que solo es una cuestión de voluntad  y de hábitos. Hábito de hacer las cuentas mensuales y repasar donde falta inversión y donde hay despilfarro, hábito de guardar a buen recaudo una parte de lo que se cobre, y algunos hábitos más que iremos viendo en estos capítulos dedicados a finanzas.

Al final, más allá de los sistemas y de los hábitos, lo más importante estés en la situación que estés es escucharte a ti mismo y atender aquello que tu alma te reclama que hagas. Siempre puedes dedicar un tiempo al arte o a cualquier otra actividad o don que tengas, aquello que tanto te llena y que ahora está en el baúl de los recuerdos. Así como también creo sinceramente que cualquiera puede dedicar un poco de tiempo a estudiar su economía y estudiar también variables que aplicar para disponer de más tiempo y dedicarlo a su pasión.

Con el dinero ganas tiempo puesto que no necesitas consumir tiempo trabajando en otra cosa que te gusta mucho menos. Y el tiempo es oro, como decía aquél programa de tv, puesto que teniendo tiempo puedes seguir pintando y avanzar. Recordemos aquello que se dice de que se necesitan unas 10.000 horas o 7 años de experiencia para desarrollarse como profesional en cualquier campo.

Con el dinero ganas tiempo puesto que no necesitas consumir tiempo trabajando en otra cosa que te gusta mucho menos.

En cualquier caso, seas artista o no, si tienes menos de 55 años el ahorro te va a venir fenomenal para cualquier emergencia o incluso para retirarte. En muy pocos años (y ya ahora), y como consecuencia de ser el segundo país más envejecido del mundo después de Japón, en España habrá mucha gente jubilada y poca gente cotizando, y entre eso y que la hucha de las pensiones está temblando a causa de la mala gestión que se ha hecho de la misma, no se augura un futuro muy prometedor a los de mi generación (1980), así como a los anteriores o a los posteriores. No digo que no haya que apostar por este sistema, ni dejar de luchar por él introduciendo las mejoras necesarias, todo lo contrario. Pero sí creo que podemos mirar hacia el negocio que tenemos entre manos y ver de qué opciones complementarias disponemos a partir de nuestra mente y de nuestra imaginación. A partir del capítulo siguiente llegan algunas variables (las que he aprendido o descubierto hasta la fecha) que nos pueden ayudar a avanzar más deprisa.